El comercio electrónico está en pleno auge —alcanzó 3,64 billones de USD en 2023 con un crecimiento anual del 11,17%—, pero las compras digitales siguen careciendo del “tocar y sentir”, lo que provoca que más del 70% de los carritos se abandonen.
El vídeo ayuda a cerrar esa brecha: el 78% de los profesionales de marketing afirma que el vídeo impulsa las ventas directamente.
Así es como puedes utilizarlo para optimizar la conversión.

Una vez en la etapa de conversión digital, ofrecer contenido en vídeo —como demostraciones detalladas de producto o sesiones de Q&A en directo— es una excelente forma de abordar y eliminar las últimas dudas del cliente.
Este tipo de contenido permite reafirmar que están tomando una decisión informada y acertada al comprar tu producto.
Como tus clientes están prácticamente listos para convertir, hazlo lo más fácil posible añadiendo elementos interactivos que te otorguen una ventaja competitiva.
El 71% de los consumidores afirma que los vídeos con funciones interactivas, como enlaces de “comprar ahora”, son esenciales para las compras online.
Tras haber construido confianza a lo largo del customer journey, la etapa de conversión requiere centrarte en maximizar la seguridad del comprador.
Invierte en formatos de vídeo que permitan responder a dudas y ampliar el conocimiento del producto:
Sé transparente y completo.
Los compradores dedican horas a investigar antes de comprometerse con una marca. Conviértete en la marca que resuma toda la información esencial en un solo vídeo o en una serie, ahorrando tiempo y aportando valor. Si facilitas la experiencia, te recompensarán con la conversión.
Analiza las interacciones con tus vídeos y observa cómo los distintos niveles de engagement afectan a la conversión. Un enfoque basado en datos te permitirá refinar tu estrategia de contenido y descubrir tendencias que aumentarán tus tasas de conversión.
Tu plataforma de vídeo te proporcionará los datos necesarios. Segmenta las audiencias según su nivel de engagement, analiza cómo convierte cada grupo y entrégales el último impulso de contenido que pueda animarlos a comprar.
También puedes identificar qué fue lo que generó engagement inicialmente y determinar las combinaciones más eficaces de formatos, creatividades y CTAs.
O, del mismo modo, identificar los motivos de desenganche (duración excesiva, contenido irrelevante, etc.) y evitarlos en el futuro.
Si hay algo que caracteriza al comprador actual es que busca conveniencia.
En la etapa de conversión digital, es imprescindible simplificar al máximo el proceso de compra, eliminando obstáculos y pasos innecesarios.
Por ejemplo, los sistemas de pago en una sola página pueden incrementar la conversión hasta en un 21,8%.
Elige elementos interactivos relevantes e incorpóralos a tus vídeos en esta etapa final:
Respecto a las llamadas a la acción, puedes optar por botones como “comprar ahora” o “añadir al carrito”, entre otros.
Las integraciones avanzadas te permiten publicar contenido en vídeo directamente en plataformas de terceros como Shopify. Esto facilita:
Las integraciones con redes sociales —Instagram, Pinterest, etc.— facilitan distribuir vídeos donde tus clientes pasan tiempo. El usuario medio dedica 2 horas y 27 minutos al día a redes sociales, lo que convierte estas plataformas en un espacio ideal para:
En esta etapa final del customer journey, céntrate en contenido que muestre los productos en uso, refuerce la aspiración de marca y permita al cliente comprar directamente lo que desea.
También puedes crear series de vídeos que guíen a tus clientes paso a paso por el proceso de compra, eliminando confusión y acelerando la conversión.