En esta fase inicial, el contenido en vídeo más eficaz es aquel diseñado para presentar tu identidad de marca. Empieza a establecer relaciones y a construir reconocimiento entre tus clientes potenciales, sentando las bases para convertirlos más adelante en su recorrido.
Dado que los consumidores retienen el 95% de un mensaje cuando lo ven en formato vídeo, no sorprende que el vídeo sea una herramienta tan poderosa para presentar una marca: el 95% de los profesionales de marketing afirman que el vídeo les ha ayudado a aumentar el conocimiento de marca.
Pero destacar entre la multitud no es fácil. Seguir los pasos básicos que se detallan a continuación te ayudará a preparar tu marca para el éxito.

Es fundamental que tu estrategia de distribución sitúe el contenido en vídeo allí donde será más impactante. Para ello, es imprescindible evaluar tu stack tecnológico.
Las plataformas de alojamiento y publicación de vídeo permiten poner tu contenido frente a las audiencias adecuadas en sus canales favoritos, optimizando la eficacia del vídeo y su ROI gracias a una gestión centralizada y a múltiples integraciones inteligentes.
Una plataforma de vídeo avanzada como Brightcove te permite conectar tus cuentas de redes sociales, tu CRM, tu plataforma de comercio electrónico y tus herramientas de automatización de marketing (MAPs). Este es el punto de partida para escalar la eficacia de tus vídeos a lo largo del customer journey B2C.
Por ejemplo, mediante integraciones con redes sociales puedes llegar a tus audiencias donde pasan gran parte de su tiempo —y donde el 55% de los consumidores descubre nuevas marcas. A partir de ahí, integrar con tu plataforma e-commerce crea un vínculo directo entre tus vídeos y la información accionable que los compradores necesitan para evaluar un producto que podría resolver su problema.
La integración con e-commerce también permite la transferencia fluida de datos hacia tu MAP, habilitando que métricas de vídeo e insights de visionado alimenten futuras campañas de outreach y nurturing más segmentadas.
A continuación, difunde tu contenido a través de otros canales propios —web, blog, email, apps— para ofrecer mayor accesibilidad y una experiencia de visualización fluida a tus audiencias objetivo.
Una vez establecida la base, veamos cuatro pasos prácticos para aumentar la visibilidad de tus vídeos.
Es esencial para presentar tu marca y tu propuesta de valor a nuevas audiencias y distribuir tus vídeos donde están tus clientes.
Más del 59% de la población mundial —4.760 millones de personas— utiliza activamente redes sociales.
Elige las plataformas cuyos usuarios coincidan con tu público objetivo, considerando edad, intereses y comportamientos.
Mantente activo después de publicar: responde preguntas, reacciona a comentarios y fomenta la interacción. Las redes sociales son un canal bidireccional; la interacción es clave para mover a los clientes por el embudo y lograr que se relacionen con tu marca con regularidad.
La publicidad de pago te permite mostrar tus vídeos a segmentos de audiencia específicos con características deseadas (en lugar de depender únicamente del alcance orgánico).
Experimenta con distintos creativos publicitarios —títulos, descripciones, CTAs— para realizar A/B tests y optimizar resultados.
Promociona tus vídeos en tu newsletter, intégralos en la homepage y haz que tus equipos y usuarios puedan compartirlos fácilmente.
Compártelos también con comunidades o grupos que gestiones, como un foro online creado en tu web para ayudar a clientes que han adquirido tus productos y buscan soporte o asesoramiento.
El conocimiento de marca suele medirse con métricas como número de visualizaciones, alcance (usuarios únicos), y tiempo de visionado. Para evaluar si tu contenido resuena, puedes usar métricas como Attention Index: % de espectadores que ven más del 75% del vídeo menos el % que ve menos del 10%.
También puedes analizar el volumen de compartidos en redes sociales o monitorizar menciones de marca mediante herramientas como Sprout Social.
Combinar métricas de vídeo con otras herramientas permite analíticas más avanzadas. Por ejemplo, si integras tu plataforma de vídeo con Google Analytics, puedes rastrear el comportamiento del usuario en tu web tras interactuar con el vídeo.
Quizá descubras que un formato supera a otros para una audiencia específica. Esto te permitirá ajustar tu estrategia editorial: segmentación, descripciones, CTAs… para ofrecer lo que realmente mueve a tu audiencia.
No olvides monitorizar las métricas a lo largo del tiempo después de lanzar un vídeo.
La capacidad de discovery y la experiencia del usuario tienen un impacto enorme en los resultados de negocio del vídeo a lo largo del customer journey, especialmente en las fases iniciales. Prestar atención al SEO es fundamental para maximizar el alcance y ayudar a tu marca a adelantarse a la competencia.
El vídeo y el SEO están estrechamente vinculados. El vídeo puede aumentar el tráfico orgánico en un 157% desde las páginas de resultados de los motores de búsqueda (SERPs).
Además, incluir funciones de accesibilidad es una buena práctica del sector y amplía el alcance a usuarios con dificultades visuales o auditivas —y también se premia en los rankings de búsqueda.
Aplica las tácticas siguientes para acercar tu historia a tu audiencia con el impacto deseado.
Utiliza herramientas como Google Keyword Planner, Ahrefs o SEMrush para investigar tendencias, volúmenes de búsqueda y temas emergentes. Incorpora las palabras clave en el título, descripción y etiquetas de tu vídeo para mejorar su discoverability.
El 90% de los vídeos con mejor rendimiento en YouTube usan miniaturas personalizadas.
Sigue estas buenas prácticas:
Asegúrate de que tus vídeos se reproduzcan de manera fluida y con buena calidad en cualquier dispositivo, evitando tiempos de carga lentos y errores que puedan afectar negativamente al engagement.
Utiliza formatos compatibles con los reproductores más populares (como MP4) y la mayoría de dispositivos. Optimiza ratio de aspecto, duración y tamaño de archivo según la plataforma de publicación.
Localiza tu contenido para audiencias globales e incorpora elementos de accesibilidad como subtítulos, transcripciones y descripciones de audio.
Esto mejora el alcance, ayuda a cumplir normativas (como ADA) y refuerza la percepción de tu marca como inclusiva y responsable, mejorando la experiencia del usuario y aumentando el engagement.