Cuando los empleados están comprometidos, aumenta la productividad, la retención y el crecimiento del negocio.
El vídeo fortalece la comunicación y la cultura conectando a las personas con el propósito de la empresa, sus líderes y sus compañeros.
Ver rostros, expresiones y escuchar voces genera conexiones personales y duraderas que impulsan el engagement.

El compromiso tiene un efecto dominó. Cuanto más comprometidos estén tus empleados, mejores serán los resultados: más productividad, menos rotación, una marca empleadora más fuerte y un crecimiento sostenido.
Integra el vídeo como pieza clave en la comunicación y la colaboración interna para impulsar el employee engagement.
El vídeo es una herramienta poderosa —aunque a menudo infrautilizada— para conectar a los empleados con el propósito de la empresa, el liderazgo y entre ellos mismos. Humaniza las interacciones, especialmente en organizaciones digitales, distribuidas o globales. Ver expresiones, lenguaje corporal y escuchar el entusiasmo de compañeros, managers y líderes crea una relación personal, emocional y duradera.
Adopta una estrategia de engagement basada en vídeo para:
Ocurren grandes cosas cuando las personas se reúnen: colaboración, aprendizaje, resolución de problemas, innovación.
Construye puentes a través del vídeo que permitan que ideas, conocimiento, formación y actualizaciones circulen libremente por toda la organización. Tanto si se trata de grandes eventos virtuales (como reuniones globales de empleados), grupos más pequeños basados en intereses o iniciativas (task forces, clubes), o aprendizaje individual bajo demanda, el vídeo lo mejora todo.
Los líderes en todos los niveles —desde el CEO hasta los managers de primera línea— pueden aumentar su influencia e impacto con comunicaciones internas oportunas y transparentes. Los empleados pueden compartir conocimiento, debatir nuevas ideas y colaborar de manera más efectiva.
La fatiga de Zoom es real. Mejorar la experiencia en momentos importantes —como un town hall o una actualización trimestral del CEO— es fundamental. Pero no es fácil. Entre las empresas que utilizan vídeo en directo en el trabajo, el 41% afirma que llegar a empleados remotos es su mayor reto.
El streaming en directo mantiene altos niveles de engagement, especialmente en organizaciones globales donde la interacción personal es más compleja. Además, reduce la necesidad de reuniones presenciales, ahorrando costes de viaje y logística.
Extiende la vida útil y el impacto del contenido previamente emitido en directo convirtiéndolo en vídeo bajo demanda. Esto multiplica su ROI y permite que los empleados aprendan y se alineen con los objetivos y estándares de la empresa a su propio ritmo.
El contenido bajo demanda —creado con distintas herramientas y formatos— puede almacenarse, gestionarse, distribuirse y medirse en una plataforma de vídeo especializada. Los vídeos pregrabados son ideales para ejecutivos ocupados que necesitan transmitir la misma información a múltiples niveles de la organización.
Además, el 81% de los empleados no ejecutivos afirma sentirse más conectado con el liderazgo cuando recibe comunicaciones en vídeo.
Protege los datos corporativos y controla el acceso a información sensible desde el principio. Usa Single Sign-On (SSO) y Playback Restrictions para crear un entorno seguro y conforme a normativa, sin perjudicar la experiencia del usuario.
Cuando los empleados se incorporan o dejan la organización, sus permisos se pueden actualizar fácilmente desde un único punto, reflejándose en todos los sistemas integrados —incluida la plataforma de vídeo—. Esto simplifica la gestión de usuarios y reduce la carga administrativa.
Si tu empresa maneja datos sensibles o trabaja en sectores regulados, el SSO ayuda a garantizar el cumplimiento de las normativas de protección de datos.
Un buen vídeo puede transmitir información compleja de forma rápida y clara, facilitando su comprensión y recuerdo. Pero incluso el mejor contenido deja de ser útil si los empleados no pueden encontrar lo que necesitan.
Haz que sea sencillo para cualquier empleado encontrar y consumir contenido relevante para su función. Crea un hub centralizado de vídeos con contenido accesible —incluyendo transcripciones y traducciones— para que los empleados encuentren fácilmente lo que buscan y los equipos de comunicación puedan monitorizar el rendimiento.
Los vídeos interactivos, con quizzes, áreas clicables y escenarios ramificados, involucran activamente al usuario y mantienen su interés.
Aprovecha los datos de uso y herramientas interactivas para comprender con qué contenido interactúan los empleados. Las métricas de engagement indican cómo ven los vídeos, qué despierta su interés y qué no. Observa cómo interactúan con cada parte del vídeo. Usa heatmaps para detectar dónde abandonan o qué secciones vuelven a ver.
Utiliza los datos de engagement para informar la creación de contenido futuro.
Si los tutoriales tienen mayor rendimiento, produce más tutoriales. También puedes crear diferentes versiones de un mismo vídeo (por ejemplo, variando la introducción, la llamada a la acción o el estilo) para ver cuál funciona mejor.
Al probar y optimizar de forma continua, te aseguras de que tu contenido siga siendo relevante, atractivo y eficaz para lograr los resultados empresariales deseados y reforzar una cultura de comunicación basada en vídeo.