Aunque la importancia de la DRM es fácilmente comprensible, su implementación puede resultar ciertamente compleja. Las empresas deben elegir entre las docenas de sistemas y proveedores existentes en el ecosistema de DRM, asegurar sus licencias, integrar software de terceros, obtener certificados de seguridad, superar las pruebas de cumplimiento de normas que imponga la infraestructura de hospedaje y, simultáneamente, afrontar el elevado coste que todo ello conlleva. La implementación de una protección integral es cada vez más complicada, ya que los contenidos premium se entregan en más tipos de dispositivos diferentes como tabletas, teléfonos inteligentes y televisores conectados.
Productos como Adobe Flash Access ofrecen una solución "llave en mano" de 'DRM anónima', también conocido como seguridad no autenticada, el estándar del sector para la creación de contenidos. Con Flash Access se ahorra la compra, instalación e integración de software adicional. Cada vídeo individual se protege y codifica en origen, incluyendo sus metadatos y políticas de acceso, a fin de proporcionar el mayor nivel de control de seguridad posible en los entornos Flash compatibles.

Tanto DRM como la protección de contenidos pueden implementarse en una amplia gama de dispositivos y entornos. Con el sistema DRM multiplataforma, los propietarios pueden difundir sus contenidos entre las audiencias más amplias posibles y permitir a los usuarios transmitir secuencias de vídeo, efectuar descargas progresivas y descargar contenidos premium en cualquier dispositivo o PC equipado con Flash, iOS, Android o Linux.